El enorme cariño que México siente por España y por los españoles es justamente la causa de la molestia por las declaraciones de el ex presidente Aznar, ya que se prestó a transgredir las leyes mexicanas, que, más allá de ser buenas o malas, son nuestras leyes y nos gusta que nuestros visitantes las respeten.
En realidad lo declarado por Aznar es absolutamente intrascendente, ya que por acá casi nadie lo conoce, y quienes sabemos quién es, la mayoría lo recordamos como un aliado de George Bush que llevó a España a una estúpida guerra, y el mentiroso manipulador del 11-M.
Mi intención se da por el cariño tan enorme que aquí sentimos por la tierra de Machado, de Alberti, de Cervantes, de Ortega y Gasset, de Manolete, de García Lorca, de Lola Flores y Serrat. Si Aznar hubiera nacido en Tejas, nadie se sentiría molesto.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de febrero de 2006