Zafarse del ruido que nos entontece y achica (Irak, caricaturas, gripe aviar, Champions League, opas, ETA, Estatut, etcétera) y encontrar las verdaderas pandemias. Salir del letargo general y crear compromisos personales muy activos, ofertas públicas de acciones personales para afrontar los sobrehumanos desafíos de la miseria, la inseguridad y el calentamiento globales.
Tan tocada está la humanidad que sólo teniendo muchos la valentía personal de enfrentarse a fondo se resolverán además los problemas de superficie, los tres tsunamis de fondo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de febrero de 2006