El ministro de Industria, Turismo y Comercio, José Montilla, ha abierto un expediente sancionador a las empresas propietarias de la central central nuclear Vandellòs II, Endesa (72%) e Iberdrola (28%), "por el comportamiento de su titular en relación con el incidente del sistema de agua de servicios esenciales de dicha central que tuvo lugar el 25 de agosto de 2004"; es decir, por la corrosión detectada en el sistema de refrigeración de la parte de la instalación no atómica, que el complejo nuclear ocultó durante meses.
Sin perjuicio del resultado de la instrucción de este expediente, de acuerdo con el cuadro sancionador establecido que fija la ley sobre energía nuclear, estos hechos podrían suponer que la central cometió tres infracciones graves. A cada una de ellas le podría corresponder una sanción máxima de 601.012,10 euros. Así, en la hipótesis más desfavorable, de comprobarse la comisión de las tres infracciones, la central podría afrontar multas de hasta un total de 1,8 millones de euros.
Este expediente se abre de acuerdo con la propuesta efectuada por el Consejo de Seguridad Nuclear, ya que la ley le da a este organismo la competencia en materia de seguridad nuclear y protección radiológica. Este organismo es independiente de la Administración del Estado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de febrero de 2006