El próximo 22 de marzo se cumplirá el séptimo aniversario de la inauguración del Auditori de Barcelona, pero al edificio le quedan todavía espacios por inaugurar. La sala de música de cámara es uno de ellos, que, finalmente, tras tres años de obras y un presupuesto de 10 millones de euros, abrirá sus puertas en octubre próximo. Su puesta en funcionamiento se traducirá en un incremento de la programación propia del Auditori con el objetivo de ofrecer 541 conciertos por año repartidos entre las tres salas del edificio de Rafael Moneo.
Cuando en mayo de 1999 la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona anunciaron el nombramiento de Josep Lloret como director artístico del Auditori, las instituciones públicas dejaron claro su propósito de que el nuevo centro se convirtiera en impulsor de la vida musical en la capital catalana a través de una amplia programación propia, al margen de los conciertos de la Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya (OBC). Sin embargo, los nuevos ciclos creados duraron sólo dos temporadas. La poca asistencia de público en el primer año, el déficit económico que generó y el anuncio del inicio de las obras de la Escuela Superior de Música de Cataluña, cuya sede está en el Auditori, fueron las razones esgrimidas para la cancelación, al finalizar la temporada 2000-2001, de esta programación.
Enjugado el déficit, al que se añadió el generado por el coste del mantenimiento del edificio por un error de cálculo, y con vistas a la apertura de la nueva sala de música de cámara el próximo otoño, el Auditori inicia ahora una nueva etapa. Hasta 2010 incrementará hasta 541 conciertos su oferta musical propia con la asunción de programaciones como los festivales de música antigua y músicas del mundo de la Fundación La Caixa y la que ofrecía el Espai de Música y Danza de la Generalitat. Además, se crearán nuevos ciclos dedicados a la música de cámara -se negocia con el Cuarteto Casals que sea grupo residente de música de cámara-, coral, jóvenes intérpretes, cantautores catalanes, jazz, pop y flamenco.
Este incremento de programación progresivo fue anunciado ayer por el director general del Auditori, Joan Oller, en la presentación del nuevo plan estratégico del centro para el periodo 2006- 2010. El Auditori contará con un aumento de las subvenciones públicas, que pasarán de 9.928 euros a 13.800, pero sus gastos crecerán en más de seis millones de euros hasta llegar, en 2010, a 23.095 millones.
"Si el saneamiento de las cuentas, el incremento de público de la OBC y de la programación escolar han sido los ejes centrales del plan estratégico de 2002- 2005, el objetivo del nuevo es aumentar la programación propia, incrementar la proyección nacional e internacional de la OBC y descentralizar nuestra actividad musical, una de las exigencias de la Generalitat", explicó Oller, quien reveló que ha encargado un estudio al ingeniero de sonido Vicente Mestre para solventar las deficiencias acústicas en el retorno del sonido del escenario de la sala sinfónica. "El encargo del proyecto a un ingeniero de sonido diferente del que diseñó la acústica del Auditori
responde a la voluntad de tener una segunda opinión", aseguró Oller.
La complicidad es la base del desarrollo de la nueva programación, que, según el director general del Auditori, no busca "competir con programaciones ya existentes, sino establecer estrategias y colaboraciones con el resto de los programadores de Barcelona". Oller ha pedido tres años para consolidar la programación de los nuevos ciclos de conciertos. Está convencido de que existe un público en potencia para llenar las tres salas del Auditori -sinfónica con 2.200 butacas, de cámara, con 600, y polivalente, con 350- con la nueva oferta. "Debemos trabajar para incentivar a ese público predispuesto que ahora no acude a los conciertos", dijo.
La apertura, finalmente, de la sala de música de cámara se erige formalmente en el elemento desencadenante de esta nueva etapa del Auditori con una mayor oferta propia. La sala de cámara abrirá sus puertas en octubre próximo con un concierto todavía por determinar, tres años después de que se iniciaron las obras de construcción y con un incremento de un millón de euros en su presupuesto, que asciende a 10 millones de euros. Estas obras han sido realizadas gracias a un crédito pedido para sufragar el 50% del presupuesto que la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona reclamaban desde 2000 al Ministerio de Cultura, que este año, por primera vez, ha incluido una primera partida en su presupuesto, de 900.000 euros, para financiar ese 50% tras un acuerdo político alcanzado en las negociaciones para aprobar los presupuestos. Con todo, al Auditori le queda todavía un último espacio por inaugurar: el Museo de la Música, cuya instalación está previsto que finalice a finales de este año.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2006