La esperada y, al parecer, descontada subida de los tipos de interés por parte del BCE ha traído consigo consecuencias imprevistas para los mercados de valores. Las alusiones del presidente de la entidad, Jean-Claude Trichet, a la filtración de la subida de los precios del petróleo al consumo con más fuerza de la prevista se ha interpretado como un anuncio de nuevas subidas de los tipos de interés, lo cual ha provocado un efecto perverso en los mercados.
El Ibex 35 termina esta sesión con un recorte del 0,78% y al borde de los 11.800 puntos, creando una gran incertidumbre entre los inversores. El Ibex de las empresas medianas cedió el 1,29%, y el de las empresas pequeñas, el 0,43%.
La Bolsa de Francfort ha resultado la más perjudicada entre los grandes mercados europeos, con un recorte del 1,42% en el índice DAX, debido a la peor situación relativa de la economía alemana y a su mayor exposición al riesgo frente a un dinero más caro. La Bolsa de París bajó el 0,96%, mientras que Londres tuvo una sesión relativamente plácida y su principal índice cedió el 0,19%.
El efecto dominó que sufrió la Bolsa española tras las declaraciones del presidente del BCE hizo subir el volumen negociado en el mercado continuo, que fue de 4.238,55 millones de euros, de los que 3.849,69 millones se generaron mediante operaciones "abiertas", en las que casi siempre se impuso la posición vendedora. Los grandes valores volvieron a acaparar la actividad, con una concentración del 53% del negocio en cuatro sociedades: Telefónica, Endesa, SCH y BBVA.
La posibilidad de que el BCE mantenga una política de progresivas subidas de los tipos de interés introduce una variable nueva en el análisis de coyuntura para los mercados de valores europeos. Eso, sin lugar a dudas, afectará a la composición de las carteras y a su estabilidad, aunque serán necesarias varias subidas para que la renta fija vuelva a ser una alternativa a la renta variable.
La rentabilidad del bono español a 10 años se situaba ayer en el 3,60%, frente al 3,50% que ofrecía el pasado viernes, pero la cara positiva de la subida de tipos estaba en el cambio del euro, que se situaba por encima de 1,20 dólares.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2006