"El Gobierno no ha tenido ni tendrá contactos con Hamás mientras siga incluida en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea", aseguró ayer ante el Congreso el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que logró con esta posición el raro consenso del PP. "Vamos a seguir siendo firmes por convicción", añadió el ministro en relación con el grupo vencedor de las recientes elecciones palestinas.
"Ahora le corresponde a Hamás responder a las peticiones de que reconozca el Estado de Israel, los acuerdos firmados y el proceso de paz", dijo también, aunque reiteró que el Gobierno es totalmente partidario de que la UE haga efectiva toda la ayuda pendiente al Gobierno de transición, como ya ha hecho España. Luego indicó que cuando se conozcan la composición del nuevo Gabinete palestino y los resultados de las elecciones del 28 de marzo en Israel será el momento de adoptar posiciones más precisas.
El debate sobre la situación en Bolivia marcó, sin embargo, la vuelta al disenso y de las críticas de todos los demás grupos a la intervención del representante del PP, Gustavo de Arístegui, porque habló del "auge del populismo indigenista supuestamente no alineado, que no tiene ideología ni más objetivo que apoderarse del poder para retenerlo todo lo posible".
Moratinos replicó que la elección de Evo Morales es un reflejo de la voluntad popular expresada democráticamente y aseguró que las nuevas autoridades tienen "voluntad de diálogo". De Arístegui reconoció que el veredicto de las urnas "debe ser respetado".
En un ambiente parlamentario inusualmente distendido, Moratinos informó de que se trabaja para que Cuba se comprometa decididamente con los derechos humanos antes de que la comisión competente de la ONU vuelva a ocuparse de ella y señaló que la política de diálogo con Venezuela ha producido resultados como el apaciguamiento entre ese país y Colombia. El portavoz socialista en la Comisión de Exteriores, Rafael Estrella, dijo que "las autoridades cubanas no han sabido apreciar suficientemente los esfuerzos de España" para que la UE flexibilizara su posición en el tema.
El ministro, tras entrevistarse ayer con Juan Gabriel Valdés, jefe de la misión de la ONU en Haití, quien le pidió que España mantenga sus tropas en aquel país hasta junio, reiteró ante el Congreso el "deseo" del Gobierno de "redimensionar" su presencia "con una mayor participación civil y de cooperación". No mencionó directamente a la Guardia Civil, como ha solido hacer hasta ahora.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2006