Menzies Campbell, de 64 años, el más veterano de los tres aspirantes al cargo, fue elegido ayer nuevo líder del Partido de los Liberal-Demócratas. Campbell obtuvo inicialmente el 44% de los 52.036 votos emitidos por la militancia tras cinco semanas de campaña electoral; el apenas conocido Chris Huhne logró el 32% y Simon Hughes, muy perjudicado por sus vaivenes acerca de su homosexualidad, sólo el 23%. Hughes quedó eliminado y se pasó a distribuir entre los otros dos candidatos los votos en segunda preferencia de Hughes: Campbell logró casi el 58% del total y fue elegido nuevo líder.
La elección de Menzies Campbell no ha sido una sorpresa. Era el gran favorito a pesar de que tenía varios factores que podían haberse vuelto contra él, desde su papel en las maquinaciones que hicieron caer al anterior líder, Charles Kennedy -cada vez más afectado por su alcoholismo-, a su edad relativamente avanzada para empezar una carrera de líder o simplemente algunas dudas sobre su salud tras haber superado un cáncer hace tan sólo dos años.
La situación política británica, con el laborismo desgastado y los conservadores todavía no convertidos en alternativa clara, apunta hacia un Parlamento sin mayoría absoluta tras las próximas elecciones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2006