"Tessa Jowell es una excelente ministra, ampliamente respetada. Tengo total confianza en ella". Con estas palabras, el primer ministro británico prolongó ayer la carrera política de su ministra de Cultura, acosada desde hace días por los turbios asuntos financieros de su marido, el abogado David Mills. Pero la prensa, que sigue publicando delicados detalles sobre los negocios de Mills y sus relaciones con el jefe del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, cree que Tessa Jowell acabará dimitiendo.
El escándalo estalló tras conocerse que la ministra, a petición de su marido, firmó la hipoteca de su casa por casi 600.000 euros y que ese dinero fue devuelto unas pocas semanas después. Se sospecha que la devolución se hizo a través de un regalo de Berlusconi al abogado Mills por valor de 510.000 euros, aunque el matrimonio niega que el dinero procediera del político italiano.
La ministra ha sostenido durante la investigación que no pidió detalles a su marido sobre la hipoteca que ella firmó porque no tenía ninguna duda de que éste afrontaría los pagos sin problemas. "No he sabido hasta hace poco que el préstamo fue pagado poco después de que fuera concedido", declara la ministra en la nota publicada ayer. Y añade: "Supe por primera vez en agosto de 2004 que mi marido había recibido en septiembre de 2000 una suma de dinero que él creyó que tenía razones para pensar que era un regalo. Cuando me di cuenta de ello, él ya había acordado con Hacienda que ese dinero tenía que clasificarse como un ingreso tributable y se habían pagado los impuestos".
Blair ha dado por buena la versión de la ministra de que cuando ese dinero fue considerado un regalo del que ella no sabía nada, y, por tanto, no podía informar de ello a la Administración, y que cuando su marido la puso al corriente ya no estaba formalmente obligada a dar cuenta de esa operación porque ya no era un regalo, sino unos ingresos ordinarios.
Pero los analistas creen que la ministra aún puede convertirse en una rémora para Blair y que acabará dimitiendo, porque las explicaciones dadas tienen varios puntos flacos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2006