Las obras de construcción de la macroestación de cercanías en la Puerta del Sol se hacen "garantizando la seguridad y, además, en perfecta coordinación con el Ayuntamiento de Madrid", según aseguró ayer el secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán. Éste detalló que ha sido controlado el estado de 715 edificios colindantes a la zona para comprobar su estabilidad. Las obras estarán terminadas en octubre de 2008. El alto cargo de Fomento dijo que el segundo túnel de la risa, que comunicará las estaciones de Atocha y Chamartín atravesando el centro de la ciudad, estará en funcionamiento en diciembre de 2007 y permitirá a los trenes parar en Nuevos Ministerios, pero no en la Puerta del Sol.
La estación de Sol tendrá una parada de cercanías dentro del nuevo túnel, además de conectar cuatro líneas de metro. Morlán añadió que la seguridad de los edificios próximos es "la prioridad fundamental" del proyecto y aseguró que está garantizada. Para reforzar esta idea, Morlán detalló que se han realizado 15 sondeos previos, que han permitido hacer un "perfil geológico" de toda la zona. También se evaluó el estado de 715 edificios colindantes. Durante la fase de construcción, se han realizado sondeos cada 25 metros a una profundidad media de 59 metros, pese a que la profundidad de la obra no supera los 20.
Fomento está realizando estas obras por el llamado método alemán, que consiste en ir reforzando la bóveda con una capa de hormigón de entre 1,8 y 2 metros de espesor a medida que se excava. Este método ha sido reforzado, además, con un tratamiento de compensación de asiento de los edificios por medio de la inyección de materiales en más de 15.000 metros cuadrados de suelo. Según Morlán, esto permite ejecutar las obras "con un coeficiente de seguridad multiplicado por diez". Los trabajos de Sol cuentan también con un plan de auscultación permanente en 510 puntos distintos, que permanecerá activo hasta dos años después de su finalización.
Un 3% de los edificios colindantes a las obras ha resultado afectado de alguna manera por las mismas. En estos casos, se han estudiado inmediatamente los daños y se han reparado de acuerdo con los vecinos afectados, aseguró Morlán.
En cuanto a los problemas de tráfico que van a provocar las obras, Morlán aseguró que "no será necesario de ninguna manera cerrar Sol". El secretario de Estado aseguró que su "buena sintonía con el Ayuntamiento" permite llevar a cabo las obras "con absoluta normalidad y tranquilidad".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2006