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La Comunidad reabre el enfrentamiento con el Gobierno por la M-50 y la R-1

Menos de 24 horas después de que la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y la presidenta regional, Esperanza Aguirre, desbloquearan algunos proyectos estancados entre sus administraciones, la Comunidad de Madrid reabrió ayer el fuego. El vicepresidente regional, Ignacio González, aprovechó la rueda de prensa celebrada tras el Consejo de Gobierno para echar en cara a la ministra que no haya modificado sus posturas sobre el cierre de la M-50 y la R-1.

"La posición de la ministra [de Fomento, Magdalena Álvarez] no ha variado. Estamos igual que estábamos antes", afirmó ayer González. Según el vicepresidente, el encuentro propició "muy pocos avances", a pesar de que el día anterior el balance de la reunión ofrecido por Aguirre había sido positivo. "Hemos venido a resolver problemas, no a enredar", dijo la presidenta.

Sin embargo, González enumeró las infraestructuras reclamadas por la Comunidad y se quejó de que la posición de la ministra sea "la misma" respecto al cierre de la M-50 por el norte. Hacía referencia así a que el ministerio se negó el día anterior a aceptar el proyecto del Ejecutivo regional, que implica perforar el monte del Pardo para hacer un túnel de unos 20 kilómetros.

Según Fomento, esta opción es inviable y por eso tiene en estudio un trazado alternativo que una la A-1, la A-5 y la A-6. Por su parte, el Gobierno regional mantiene la misma postura, pues ha reiterado que seguirá adelante con el proyecto del túnel, a pesar de que el Ejecutivo central le ha enviado un requerimiento para que desista, ya que afirma que es de su competencia.

González también culpó a Fomento de tener escasa voluntad de construir la autopista de peaje R-1. Según el vicepresidente, si Fomento quisiera hacer la autovía, reclamaría al Ministerio de Medio Ambiente que la eximiese de declaración de impacto. "Si no lo hace, habrá que pensar que no la considera prioritaria o que su voluntad política de llevarla adelante es mejorable", agregó. Fomento se comprometió el día anterior a estudiar si, legalmente, puede utilizar la declaración de impacto ambiental que está a punto de finalizar la Consejería de Medio Ambiente como si fuera propia.

Desde el PSOE, el diputado José Quintana criticó que el vicepresidente volviera a "la deslealtad y la confrontación permanente". Pero sobre todo se quejó de que solicite a Fomento que exima del proceso de impacto ambiental a la R-1.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2006