Un total de 883 agentes de la última promoción del Cuerpo Nacional de Policía han sido destinados a la región madrileña. Seiscientos noventa y tres de ellos prestan servicio desde ayer en la Jefatura Superior de Policía de Madrid, mientras que los 190 restantes serán destinados a los servicios centrales de la Dirección General de la Policía. La comisaría del aeropuerto de Barajas es la más beneficiada, con la llegada de 137 agentes, que se encargarán de la vigilancia de la nueva terminal T-4.
Esta cifra de 883 agentes supone el 43% de los 2.061 agentes que pertenecen a la promoción XX-A del Cuerpo Nacional de Policía. Un total de 525 serán distribuidos por las comisarías de los distritos de la capital, mientras que en los municipios de la región (aquellos que cuenta con policías nacionales) recibirán 168. Destaca Fuenlabrada, con 22 agentes, seguido de Alcalá de Henares (20) y Getafe (8).
Esta incorporación supone que la Jefatura Superior de Policía de Madrid dispone de una plantilla de 8.604 agentes. "La seguridad debe ser defendida como un deber público. Ésta es una prioridad del Ministerio del Interior, para lo que es muy importante que haya efectivos suficientes", señaló el ministro del Interior, José Antonio Alonso, durante la toma de posesión de los nuevos agentes. "La policía cuenta con un nivel de estima extremadamente alto dentro de la sociedad. Es una de las instituciones mejor valoradas de este país y eso responde a un trabajo continuo y sistemático. Sigan así", concluyó Alonso.
El delegado del Gobierno en Madrid, Constantino Méndez, recordó en su intervención que en los dos últimos años, desde que el PSOE está al frente del Gobierno central, casi 4.000 policías nacionales y guardias civiles se han incorporado a la región. "Y es justo que sea así porque Madrid padeció en años pasados, y en mayor medida que en ninguna otra región, un grave deterioro de las políticas de seguridad. Eso supuso, entre otras consecuencias, una reducción de los efectivos policiales y, en paralelo, un fuerte crecimiento de las tasas de criminalidad", comentó Méndez.
Méndez también hizo una crítica directa al Gobierno regional: "En política de seguridad no hay atajos ni milagros. Otros tienen que hacer mejor su trabajo, invertir más en políticas de prevención social, combatir problemas sociales en cuya raíz nace el delito, erradicar los comportamientos antisociales, educar en convivencia y la tolerancia". Al acto asistieron los concejales de seguridad y los jefes de las policías locales de los municipios a los que van destinados los nuevos agentes. El edil de Seguridad de Madrid, Pedro Calvo, llegó justo cuando terminaba el acto.
La próxima incorporación de efectivos será en la primera quincena del próximo mes de junio, cuando lleguen unos 900 guardias civiles a la región, según fuentes del Ministerio del Interior.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2006