La sección Tercera de la Audiencia de Jaén ha condenado a Santiago M. R. y Pascual M. S., los dos dueños del pub Prost de Jaén -situado en una zona de botellón- a la pena de dos años y tres meses de prisión y al pago de una multa de 2.880 euros por un delito contra el medio ambiente por sobrepasar las emisiones de ruido y no atender las múltiples denuncias de los vecinos.
No obstante, el juez va a proponer al Gobierno que se les conceda el indulto parcial de la pena de prisión por considerarla "desproporcionada", de manera que pedirá la condonación de la pena en 15 meses y que el encarcelamiento abarque 12 meses, con lo que los condenados evitarían su ingreso en prisión. Además, la sentencia determina que se indemnice a una de las vecinas afectadas por los ruidos del local, que sufrió un trastorno depresivo, a razón de 30 euros por día de curación, cuyo tratamiento durante casi cuatro, y con 4.300 euros por las secuelas y con 1.194 euros por gastos de fisioterapia.
El fallo considera como hechos probados que desde que el local abrió sus puertas, en diciembre de 2001, se sucedieron "múltiples" denuncias por parte de los vecinos por las "continuas molestias derivadas de los ruidos y vibraciones" del equipo de música, que "incumplía" la normativa. El 20 de marzo de 2004 el Ayuntamiento de Jaén precintó el equipo de música, pero los responsables del pub instalaron uno nuevo, por lo que el Consistorio impuso una sanción de 600 euros.
Durante la vista, uno de los propietarios del pub llegó a culpar al botellón de los ruidos y el otro acusado atribuyó todo este proceso a "una persecución" por parte de los vecinos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de marzo de 2006