AMADO MARCELO COELLO es el comandante del puesto móvil de la Cruz Roja en Altar. "Los que vuelven a intentarlo traen los pies llenos de ampollas, las uñas rotas, bronquitis..., y aún siguen queriendo volver. Lo malo
de la segunda vez es que algunos no pueden seguir
al pollero. Si se quedan atrás y se pierden no llevan brújula, no llevan nada...".
La Cruz Roja atendió, "del 11 de enero hasta ahorita, a un total de 2.183;
de 30 a 40 diarios".
"El paso es complicado por el terreno y la marcha irregular que deben hacer, escondiéndose. El primer día caminan 10 horas
y hacen 25 kilómetros;
el segundo caminan
14 horas y hacen otros 25, y el tercero necesitan unas 18 para los últimos 25". "Les decimos que es peligroso, que no lo hagan". ¿Ha convencido alguna vez a alguien? "A ninguno, pues. Se pueden lastimar, se pueden quebrar algo, pueden morirse, les decimos. Y nos dicen: no, no, yo voy a pasar".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de abril de 2006