Los viajeros de la línea 3 de metro, que cubre el trayecto Legazpi-Moncloa, se encontraron ayer con el tramo entre Embajadores y la Plaza de España cortado durante cinco horas. El problema surgió cuando un convoy que iba sin viajeros sufrió un pequeño descarrilamiento en la estación de Sol. El percance se produjo alrededor de las 5.45, antes de que el metro abriera sus puertas y los usuarios accedieran a las instalaciones.
Un portavoz de Metro aclaró que el tren averiado interrumpía el tráfico. La única opción para despejar la vía consistía en remolcarlo. La vía quedó finalmente libre a las 10.45, tras casi cinco horas de trabajo.
La operación llevó mucho tiempo debido a la complejidad de las maniobras para volver a encauzar el tren en los carriles de los que se había salido.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de abril de 2006