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La mayoría de los jóvenes que toman drogas tienen problemas escolares

Barcelona

El perfil del adolescente que consume drogas en Barcelona es el de un joven de 16 años que fuma porros, tiene problemas con los estudios y no ha estructurado su tiempo libre, de acuerdo con datos facilitados ayer por la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), organismo formado por el Ayuntamiento y la Generalitat.

La ASPB dispone de un servicio de orientación que atiende a los consumidores de drogas y también a la familia de los afectados. A lo largo de 2005, los profesionales de este servicio realizaron 1.947 entrevistas individuales.

El 21,43% de los jóvenes atendidos tiene 16 años; el 27,73% consume marihuana como droga principal, mientras que el 10,39% consume preferentemente cocaína. El 50,68% mezcla el consumo de hachís con el alcohol y el 55,20% es fumador de tabaco.

Viven con los padres

El 26,62% de los jóvenes que acudieron a este servicio fueron enviados por la dirección del colegio; el 96,1% es de nacionalidad española y el 81,45% tiene dificultad con los estudios. Más de la mitad de estos adolescentes viven con los padres; el 70,14% estudia y el 59,73% no tiene estructurado el tiempo libre ni sus horas de ocio.

El servicio de orientación sobre drogas de la ASPB, que funciona desde 2002, se encarga de atender, orientar y dar apoyo a los familiares de adolescentes y jóvenes de Barcelona que consumen drogas, pero que no son drogodependientes.

Los profesionales, que ofrecen una orientación concreta, pero también intervenciones individuales o de grupo, se encargan de asesorar a los trabajadores de atención primaria, servicios sociales, centros educativos y cuerpos de seguridad sobre el consumo de drogas.

Este servicio recibió 3.000 llamadas telefónicas en el año 2005. El 57,23% de las llamadas, principal vía de acceso para ser atendido, procedía de familiares de jóvenes, mientras que el 42,76% era de profesionales sanitarios y educativos.

En el caso de los familiares, el 54,03% de las llamadas las efectuó la madre del afectado: en el 15,64% llamó el padre, mientras que en el 7,11% fue la pareja del consumidor de drogas. Sólo en el 9,48% de los casos, quien telefoneaba era el propio afectado.

Para ser atendido por este programa, el servicio también recibió 814 correos electrónicos a lo largo de 2005. El 73,1% de los chicos que consumen drogas se dirigen a la ASPB por correo electrónico,mientras que en el caso de las chicas el porcentaje se reduce en un 4,9%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de abril de 2006