Hay porcentajes que resultan esclarecedores. El 60% de los ingenieros en Telecomunicaciones abandona la Comunidad Valenciana tras concluir la carrera en la Universidad Politécnica de Valencia, asegura el director de la Escuela, Elías de los Reyes. Ante la falta de perspectivas profesionales, los titulados encuentran acomodo en Barcelona y Madrid -"dos polos importantes donde existe una industria de telecomunicación muy tupida"- y en países de la UE, especialmente en Francia, Inglaterra y Alemania.
"Estamos hablando de enseñanza pública universitaria. Y a pesar de que cada estudiante paga una matrícula de unos 600 u 800 euros, el gasto real de un estudiante universitario, al menos en Teleco, es del orden de unos 8.000 euros anuales. Si produzco 200 ingenieros al año, y el 60% se van fuera de la Comunidad Valenciana, quiere decir que estoy financiando aproximadamente 6.000 euros por estudiante y año multiplicado por el número de estudiantes que se marchan fuera", asegura el director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación.
Teniendo en cuenta que los alumnos tardan una media de 6,2 años en acabar la carrera, un cálculo orientativo ofrece la cifra de 4,3 millones de euros en formación al año que emigran. "El que los recibe, en Barcelona, en Madrid, o en París, más grave, o en Inglaterra y Alemania dice: 'fenomenal, vienen bien formados y encima no me han costado ni un duro", prosigue De los Reyes.
Intercambio equilibrado
Uno de los motivos que explican el flujo hacia otros países de la UE es que el 60% de los estudiantes valencianos realizan bien prácticas profesionales, bien el proyecto fin de carrera, en empresas y escuelas europeas. El volumen de alumnos de otros países que llegan a la Politécnica es similar. "Salir es higiénico, bueno, y saludable, porque te abre la cabeza y te pone en contacto con otras realidades. Pero también es bueno tener la oportunidad de volver. Obviamente es enriquecedor para la sociedad que ha invertido en ti", opina el director.
Para eso sería necesario que hubiera trabajo. "Hay que hacer un gran esfuerzo por la creación de tejido valenciano TIC, tejido de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones". Es raro confiar, a medio plazo, en la aparición de grandes compañías de telecomunicaciones valencianas. Pero De los Reyes afirma que cada vez más "los contratadores mayoritarios" de este tipo de profesionales no son empresas del propio sector, como las operadoras, sino las de todos los demás: "Porque de lo demás hay mucho más. Hay más sector financiero, hay más sector hospitalario, sector ladrillo, sector medios de comunicación...". "Al final", concluye, "cuando la cosa adquiere complejidad, el soporte está apoyado por profesionales".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de abril de 2006