"Aunque sea por poco, me hace mucha ilusión", comentó ayer Alejandro Valverde (Caisse d'Epargne) a propósito de su victoria al esprint sobre Óscar Freire (Rabobank) en la primera etapa de la Vuelta ciclista al País Vasco: Irún-Irún, de 130 kilómetros. El margen entre ellos fue, en efecto, tan pequeño que tuvo que decidir la foto-finish. "Me la puede ampliar", pidió dos veces Freire al juez hasta convencerse de que había sido rebasado "por tres o cuatro centímetros, por un tubular".
"Ya había perdido alguna otra carrera así, pero también gané de este modo una clásica Milán-San Remo", se resignó finalmente Freire. "No sabía que había vencido", confesó, a su vez, Valverde; "ignoraba si había dado a tiempo el golpe de riñón".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de abril de 2006