Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Real Madrid se cuelga de Reyes

Incluso en los peores momentos, que los hubo hasta la desesperación, le defendió su entrenador, Bozidar Maljkovic: "Estoy contento con él porque es valiente. No es un jugador para las estadísticas. Es capaz de jugar contra los extranjeros y, muchas veces, en vez de dedicarse a meter puntos se sacrifica en defensa. Y eso no se ve". Así hablaba Maljkovic hace un año, cuando el rendimiento de Felipe Reyes con la camiseta del Real Madrid estaba bajo sospecha. Su fichaje, en verano de 2004 procedente de Estudiantes, tuvo el ruido de las grandes ocasiones y sonó como suenan un millón y medio de euros.

Llegó al Madrid como la gran apuesta de Florentino Pérez para relanzar la sección de baloncesto. Llevó con calma ser el blanco de las iras de la Demencia estudiantil ("nunca me identifiqué con ellos", declaró), y llevó con pesar verse convertido en el galáctico del baloncesto madridista. Así que anduvo perdido durante meses. Su cosecha de puntos y rebotes era tan inferior a la que logró con Estudiantes (pasó de promediar 14,8 puntos y 8,2 rebotes por partido a 9,1 y 6,2) que las críticas comenzaron a resultarle insoportables. Críticas que, en muchos casos, venían aderezadas con el recuerdo de los más de 900.000 euros que cobra anulamente. El caso es que intentó detener los palos: "Yo no soy una estrella, ni un galáctico, ni nada de eso. Sólo intento hacer mi trabajo".

MÁS INFORMACIÓN

Con el Madrid logró la Liga gracias al inolvidable triple de Herreros, y con la retirada de éste se convirtió en el único español de la plantilla que merecía la confianza de Maljkovic. Hoy, el Madrid ha aprendido a sobrevivir bajo los aros colgado de las manos de Felipe Reyes, las mismas que atrapan una media de 7,38 rebotes por partido, más que ningún otro jugador español.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de abril de 2006