La cumbre de la energía ayer en Berlín, a la que asistieron el Gobierno federal, los sindicatos y los más importantes consorcios energéticos alemanes, concluyó con el acuerdo de mantener abierta la cuestión sobre la energía atómica e incrementar las inversiones en la investigación sobre las energías renovables. El Gobierno federal alemán invertirá hasta el final de la legislatura en 2009 la suma de 2.000 millones de euros. La industria, 30.000 millones de euros hasta 2012 en nuevas centrales y redes. Pese al acuerdo, la energía nuclear ha abierto la primera brecha en el Gobierno de gran coalición.
La canciller democristiana Angela Merkel (CDU) declaró al concluir la reunión que los objetivos son reducir la dependencia de la importación de energía, rebajar los precios y respetar el medio ambiente. Aseguró la canciller que el futuro de Alemania depende de lograr una energía segura y que respete el medio ambiente. Sobre el controvertido tema de la energía nuclear, declaró que se mantiene el debate abierto y seguirá los próximos meses "con controversia, como se ha visto ya en la reunión".
La siguiente cumbre se reunirá de nuevo en septiembre y el objetivo es elaborar hasta finales de 2007 un programa energético para Alemania que tenga validez hasta 2020. La revisión del acuerdo de la renuncia a la energía atómica se ha convertido en una carga explosiva para la gran coalición entre democristianos (CDU / CSU) y socialdemócratas (SPD), que gobierna Alemania desde el pasado noviembre. El cierre de los reactores nucleares, que deberán dejar de funcionar de forma paulatina hasta el año 2021, flotaba ayer sobre la gran cumbre de la energía.
Merkel (CDU) no consiguió imponer su idea de excluir del debate la cuestión de la energía nuclear. Las exigencias del presidente del consorcio energético E.ON, Wulf Bernotat, pesaron más que los deseos de armonía.La industria y la CDU / CSU pretenden prolongar la vida de los reactores alemanes, que según un acuerdo del pasado Gobierno entre el SPD y Los Verdes de 14 de junio de 2000, tienen que estar fuera de servicio para 2021.
La industria tiene prisa en prolongar la vida de los reactores. Uno de los más emblemáticos, el de Biblis, tendrá que dejar de funcionar a más tardar el año 2007. La empresa de energía de Renania-Westfalia (RWE), la tercera del país, piensa presentar ya este trimestre una solicitud para prolongar la vida de Biblis. Otro tanto se propone hacer la de Baden-Wurtemberg (EnBW) con un reactor en la región del Neckar, al sur de Alemania, cuyo cierre está previsto para antes del final de esta legislatura. El SPD se aferra a lo pactado en el contrato de gobierno y no tocar lo acordado en los días en que formaba coalición con el partido ecologista Los Verdes.
Las declaraciones del fin de semana previas a la cumbre de ayer en la Cancillería de Berlín no auguraban nada bueno para la armonía de la gran coalición. El ministro federal de Economía, el socialcristiano bávaro Michael Glos (CSU), no cesa de cabildear en favor de la prolongación de la vida de los reactores. Lo apoyan en esta labor los barones democristianos que gobiernan en los Estados federados más fuertes. Argumentan, entre otras cosas, que los reactores alemanes son los más seguros del mundo; que la energía nuclear es la más limpia, que la dependencia del gas y el petróleo representa un problema estratégico para Alemania y que otros países como Suecia y Países Bajos han dado marcha atrás en sus planes originales de poner fin a la energía atómica.
Para el SPD mantener en la actual alianza con la derecha lo que acordó hace seis años con Los Verdes se ha convertido en un elemento casi de identidad. El partido nunca se distinguió por sus afanes ecologistas, pero rectificar ahora, cuando los sondeos muestran que van de capa caída, supondría tal vez una nueva sangría de votos hacia Los Verdes, que vegetan en la oposición.
CENTRALES POLÉMICAS
- La industria y los democristianos pretenden prolongar la vida de los reactores nucleares
- La dependencia del gas y del petróleo representa un problema estratégico para Alemania
- Países como Suecia y Holanda ya no cerrarán sus centrales nucleares
- El SPD no quiere dar marcha atrás en su acuerdo con Los Verdes
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de abril de 2006