El Contrato de Primer Empleo (CPE) está muerto y -en términos políticos- el primer ministro francés, Dominique de Villepin, también. El nuevo hombre fuerte de la situación en Francia es el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, en su condición de presidente del partido gubernamental Unión por un Movimiento Popular (UMP), que debe revisar las medidas contra el paro de los jóvenes impulsadas por Villepin.
Hoy está convocada una nueva jornada de protesta, con huelgas y manifestaciones, contra el polémico contrato laboral que permite el despido de los menores de 26 años durante los primeros 24 meses, que dejará sobre la mesa un nuevo equilibrio de fuerzas.
La intervención del presidente, Jacques Chirac, el pasado jueves, promulgando la ley que incluye el CPE, pero vaciándola de su contenido al pedir al Gobierno que impida que se utilicen estos contratos mientras el Parlamento no haya reducido a la mitad el periodo de prueba e incluido la exigencia de que los patrones justifiquen los despidos, ha supuesto la descalificación del primer ministro en el pulso que mantenía con el presidente, y la entrada en escena de Sarkozy dispuesto a redactar una nueva ley desde el partido.
El ministro del Interior, sin embargo, ha interpretado a su manera la salida a la crisis que Chirac propuso el viernes. Chirac pidió la revisión de dos detalles y Sarkozy, a través de un portavoz del partido, anuncia que entablará un diálogo "abierto, sin tabú ni prejuicios", con todas las partes implicadas: sindicatos, patronal y organizaciones estudiantiles.
Y en este contexto, la jornada de ayer transcurrió entre idas y venidas desde la sede del primer ministro hasta la residencia del jefe del Estado. Por la mañana, Villepin reunió a su Gobierno, incluido Sarkozy, para un seminario sobre el empleo. Por la tarde, Chirac recibió al primer ministro y a Nicolas Sarkozy, por este orden y por separado. Y el jefe del Estado indicó al presidente de la UMP que la propuesta de revisión de la ley sobre la igualdad de oportunidades, que incluye el CPE, debe elaborarse en "total coherencia" entre los parlamentarios de la UMP, Villepin y los ministros implicados.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de abril de 2006