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Agricultura rechaza que el Gobierno invada competencias forales

"No hay una invasión de competencias". La frase del consejero de Agricultura y Pesca, Gonzalo Sáenz de Samaniego podría haber sido la respuesta a la pregunta del parlamentario socialista José Luis Anda sobre el informe realizado, por encargo de las Juntas Generales de Álava, por cuatro catedráticos de la UPV, que asegura que el Gobierno vulnera competencias forales. Sin embargo, no fue así. Samaniego prefirió puntualizar que siempre que su departamento había invadido competencias forales había sido por petición y acuerdo de las diputaciones. Aseguró además que las peleas por materias competenciales han sido escasas.

El problema real llegó en las réplicas. Anda recordó al consejero sus palabras, publicadas en la prensa, con las que acusó de inoperante al diputado de Agricultura de Álava, Eloy López de Foronda y le reprochó que actuaba con falta de eficacia, mientras que sus actuaciones tenían la "sana intención de dar mejor servicio a los ciudadanos". Anda aprovechó para lamentar la mala sintonía con este territorio, del que es natural Samaniego, y le indicó que el camino para ejercer las competencias de Álava no es "la puerta de atrás", sino ganar las elecciones.

Las palabras del socialista irritaron al consejero, que le calificó de "genio" por preguntar primero sobre un informe y luego hacer alusión a un artículo de prensa. Aseguró que no se desdice de los dicho entonces, pero lo acompañó de una aseveración: la relación con López de Foronda, pese a las diferencias, es "exquisita". Tras este alarde diplomacia, en el que conjugó la descalificación con el piropo, volvió a reiterar el consejero que no existe normativa que no esté consensuada.

La portavoz popular, María del Carmen López de Ocáriz, aprovechó su turno para enzarzarse en una farragosa pelea con Samaniego sobre la presencia de las diputaciones en la comisión sectorial de agricultura en Madrid cuando se traten temas de competencia foral. Samaniego, que en dos ocasiones empezó su réplica a Ocáriz diciéndole que "la veía muy nerviosa", aseguró que fue un decreto del ex ministro de Agricultura Miguel Arias Cañate el que impide esta presencia. "No abogue por saltarse las normas", le espetó Sáenz de Samaniego con una sonrisa victoriosa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de abril de 2006