La adquisición en la farmacia de medicamentos que requieran receta sólo será posible si se presenta la tarjeta sanitaria de la persona que figura en ella. El consejero de Sanidad, Gabriel Inclán, presentó ayer la medida, que proviene de la Ley del Medicamento aprobada hace seis meses. El objetivo es que haya más control y seguridad en la dispensación de los medicamentos con receta y mejorar la gestión del servicio sanitario.
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Sanidad pretende evitar la picaresca actual con los fármacos recetados y asegurarse de que son utilizados por la persona a la que el médico le ha expedido la receta. El decreto fue aprobado en septiembre por el Consejo de Gobierno y fijaba su entrada en vigor en un plazo de seis meses, que se cumple mañana.
La norma establece que, en el momento de la dispensación del fármaco, cada ciudadano debe presentar su tarjeta sanitaria o, en su defecto, el resguardo provisional de ésta en caso de no tenerla, la tarjeta sanitaria europea o el documento provisional de asistencia sanitaria. Si la persona a la que le han prescrito las medicinas se encuentra enferma o inválida y no puede acudir a la farmacia, podrá delegar en otra para que adquiera los fármacos en su nombre, pero siempre presentado la documentación del beneficiario del fármaco.
"Se intenta dar más seguridad a lo que se hace y hacer una prestación más eficiente", explicó ayer, en Bilbao, el consejero Gabriel Inclán. El Departamento de Sanidad presentó la campaña con el título Ahora con la receta, lleva siempre tu tarjeta, con la que el Gobierno pretende concienciar a los vascos sobre la nueva normativa. "No es un capricho", señaló Inclán, quien defendió la obligatoriedad de presentar la tarjeta sanitaria para garantizar que la medicación se dispensa a la persona a la que se le ha prescrito. Es, dijo, "un aspecto básico de calidad y seguridad en la utilización de los medicamentos".
Receta electrónica
Agregó que el "binomio receta-tarjeta" permitirá que la prestación farmacéutica sea recibida por los pacientes "de forma adecuada a sus necesidades clínicas, en las dosis precisas, según sus requerimientos individuales y durante el periodo de tiempo adecuado". El titular de Sanidad destacó que, a partir de mañana, "no habrá margen" en la aplicación de la medida, y quien no lleve su tarjeta no podrá adquirir los medicamentos. "Nos tenemos que acostumbrar a que las cosas hay que hacerlas con seguridad", enfatizó Inclán.
La aplicación de esta norma facilitará la implantación del proyecto de receta electrónica, que se ha desarrollado de forma experimental durante seis meses en dos municipios vizcaínos y que durante 2006 se aplicará en Llodio y en tres localidades de Guipúzcoa aún no determinadas. Este tipo de dispensación electrónica también requerirá la identificación del paciente, tanto a la hora de la expedición por parte del médico como de la entrega de la receta en la farmacia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de abril de 2006