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El castillo de Drácula ya tiene dueño

Bucarest devuelve a los Habsburgo el inmueble expropiado por el régimen comunista

Dominic de Habsburgo, archiduque de Austria, príncipe de Toscana, espera con paciencia en su residencia de Westchester (Nueva York) que el Gobierno rumano le entregue finalmente las llaves del palacio en el que pasó su infancia, el conocido como el castillo de Drácula. La restitución de esta fortaleza, de 900 años de antigüedad, es fruto del primer compromiso firme del Ejecutivo de Bucarest de devolver las propiedades que les expropió el régimen comunista. "Esperamos que la ceremonia de restitución se celebre el próximo 15 de abril en el mismo castillo de Bran", explica Mark Meyer, abogado del despacho neoyorquino Herzfeld & Rubin.

Dominic de Habsburgo cuenta que el castillo tiene fuerte valor sentimental para él, porque fue la residencia de verano de su abuela, la reina María Alexandra Victoria de Saxe, esposa del rey Ferdinand I. "Allí pasé después mi infancia con mi madre, la princesa Ileana de Hohenzollern, y mis hermanas, María Ileana, María Magdalena y Elisabeth". El archiduque, sobrino del último rey de Rumania, recuerda cómo el régimen comunista utilizó a Drácula como personaje imaginario para atacar a su familia. La fortaleza que perteneció a los Habsburgo, como señala el propio archiduque, no tiene nada que ver con el castillo que en el siglo XV estuvo controlado por el príncipe Vlad Tepes de Wallachia, conocido como Vlad el Empalador, y que sirvió de inspiración de Drácula. "El de Bran es un castillo único, precioso, como ningún otro en el país", añade, "y las historias que se cuentan son cuestionables".

Su objetivo es mantener la fortaleza como un museo durante tres años. Y dejó claro que "bajo ninguna circunstancia se convertirá en un parque de atracciones o en un Draculaland". Tampoco se plantea utilizarlo como residencia. "El castillo de Bran es un monumento que forma parte de la historia de Rumania y debe ser tratado como tal", insiste. El archiduque pidió la restitución de esta propiedad en 2001. El valor del castillo se estima entre 30 millones y 60 millones de dólares, "aunque exactamente no lo sabemos".

Dominic de Habsburgo nació en 1937. A los 23 años se casó con Virginia Engal de Voss, con la que tuvo dos hijos, Sandor y Gregor, y de la que se divorció en 1999 para casarse con Emmanuella Mlynarski, 12 años más joven que él. Desde hace siete vive en Estados Unidos, donde ya se refugió una primera vez tras la abolición de la monarquía. Hoy está jubilado, aunque sigue ejerciendo labores de asesoramiento en ingeniería industrial para la ONU y el Banco Mundial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de abril de 2006