Ocho militantes palestinos murieron ayer en dos ataques de la aviación de Israel, en represalia por el lanzamiento de cohetes artesanales Kassam contra suelo israelí.
El primero, en el norte de la franja de Gaza, mató a dos miembros de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, el grupo armado de Al Fatah. En el segundo, murieron alcanzados por tres misiles seis activistas de las Brigadas de Abu Rish, otro grupúsculo de ese partido, en un campo de entrenamiento situado en el emplazamiento del antiguo asentamiento judío de Neve Dekalim, junto a la ciudad de Jan Yunis. Son ya 14 los fallecidos desde el viernes por la noche, cuando en otro bombardeo perecieron cuatro milicianos y la esposa y la hija de siete años de uno de ellos. Una veintena de personas han resultado heridas.
Un portavoz militar israelí aseguró anoche que los ataques continuarán "hasta que reine la calma".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de abril de 2006