El presidente Francisco Camps anunció el 3 de abril desde Miami (EE UU) la firma de un "convenio entre la Fundación de la Comunidad Valenciana Universidad Internacional de Valencia y la Florida State University, que se compromete a asesorar y colaborar con la futura universidad internacional valenciana". Pese a que aún se desconocen el alcance y contenidos de la nueva fundación y de la implicación de la Florida State en los proyectos educativos de la Generalitat Valenciana, la colaboración entre ambas intituciones viene de lejos. Desde 1997, cuando la Florida State University incluyó en su web su campus valenciano, aunque jurídicamente no se formalizó hasta marzo de 2003, cuando se inscribió en el Registro de Fundaciones como "Fundación de la Comunidad Valenciana para Proyectos Internacionales". En el trámite participaron dos consejerías, Hacienda que emitió la orden del 5 de marzo de autorización de la Fundación, y la de Justicia y Administraciones Públicas, que publicó la resolución del registro en el Diari Oficial de la Generalitat del 10 de marzo.
No obstante, el polémico proyecto de "universidad internacional" no salió a la luz pública hasta noviembre de 2004 -para sorpresa y malestar de los cinco rectores de las universidades valencianas- de boca del ex rector y ahora consejero de Empresa, Universidad y Ciencia, Justo Nieto. Aunque entonces se describió con distinto nombre -bien "como Universidad Internacional del Mediterráneo o en honor al ilustre valenciano Blasco Ibáñez"-, diferente estructura académica y con "la vocación clara de ser una universidad de universidades". Finalmente, el 1 de julio de 2005 el Consell aprobó que la Fundación Comunidad Valenciana-Universidad Internacional fuera la encargada de la gestión.
El modelo americano
Nada que ver aquellos planes con los "objetivos" anunciados el pasado lunes desde Miami, que se resumen en "un proyecto para la formación de líderes". El convenio contempla "la puesta en funcionamiento de centros de estudios y de una residencia internacional de estudiantes", la "potenciación de las artes y las humanidades" e incorpora un área de negocio jugosa desde el punto de vista de las subvenciones internacionales y nacionales bajo el paraguas de "la potenciación de la cooperación al desarrollo". Un área de acción en la que el sistema español de cooperación otorga -tanto a través de Exteriores como de la Unesco- un papel destacado a las universidades.
La Florida State University tampoco es la joya del modelo americano. Se trata de un centro privado que compite en su estado con la prestigiosa Universidad de la Florida (pública) y que se encuentra en el ranking de universidades estadounidense en el puesto 109 de 225. Incluso su evaluación desciende si se mide en la lista de universidades privadas, donde figura en el puesto 52 de 59 (ver http//www.usnews.com/usnews/edu/college/rankings/brief/atudoc/natudoc_pub brief.php).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de abril de 2006