Los mercados de valores europeos disfrutaron ayer de una jornada de calma en la que tanto tuvieron que ver las vacaciones de muchos inversores como la estrategia planteada días atrás por los responsables del BCE respecto de los tipos de interés.
Para los analistas, es una novedad contar con un plazo razonablemente largo de estabilidad en el precio del dinero, lo que obligará a replantear algunas políticas recientes, mientras que los inversores se limitan a esperar -muchos de ellos en la playa- las conclusiones de estas deliberaciones de los expertos.
El Ibex 35 terminó esta jornada con un avance simbólico del 0,01% conseguido en los minutos finales, ya que durante toda la sesión el mercado español se mantuvo a la baja por el temor de los inversores a las consecuencias de la escalada del precio del petróleo. El Ibex Medium perdió el 0,23% y el Ibex Small Caps el 0,26%, lo que indica que el esfuerzo por mantener el tipo se concentró en los grandes valores, entre los que destacaba el BBVA, que recuperó 12 céntimos de los 0,186 euros que pagó como dividendo.
El barril de crudo brent superó en algunos momentos de la sesión los máximos del pasado año y a última hora se mantenía en torno a los 68,80 dólares, mientras que el barril de west texas alcanzaba los 68,30 dólares.
Uno de los elementos clave de esta sesión fue el nivel del negocio, que descendió hasta los 2.274,39 millones de euros en el Mercado Continuo, casi la mitad que el pasado viernes, con las operaciones "abiertas" cayendo hasta los 1.845,09 millones. Este descenso de la actividad es habitual en estas fechas y mucho más en esta ocasión, en la que la incertidumbre gana fuerza a cada día que pasa.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de abril de 2006