Un total de 14 pasajeros de un avión militar de Kenia murieron al estrellarse ayer el aparato en una colina de Marsabit en medio de una intensa lluvia, 450 kilómetros al norte de la capital, Nairobi. Otros tres pasajeros salvaron la vida.
Entre los fallecidos hay dos viceministros, de Interior y de Desarrollo Regional,
y cuatro parlamentarios, uno de ellos Bonaya Godana, portavoz del partido opositor Kanu. El presidente de Kenia, Mwai Kibaki, decretó en un mensaje televisado tres días de luto oficial.
Según los equipos de rescate, los cuerpos estaban calcinados, por lo que resultará sumamente difícil su identificación. Las víctimas viajaban a la frontera con Etiopía para participar en "una reunión crucial", según Kibaki, para la pacificación de la región, escenario de choques tribales por la posesión de la tierra.
Es el peor accidente aéreo desde 2001 en el país, cuando murieron en el Monte Kenia 14 personas, 12 de ellas de una familia estadounidense.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de abril de 2006