Un juzgado de Barcelona ha condenado al Servicio Catalán de la Salud a indemnizar con 48.000 euros a la familia de un anciano que falleció de una hemorragia interna sin ser sometido al tratamiento indicado porque el hospital carecía de los medios necesarios y no se le pudo derivar a otro centro. El Juzgado Contencioso Administrativo número 10 de Barcelona denuncia que la falta de medios para efectuar esas pruebas pone de manifiesto que el sistema sanitario catalán "se encuentra por debajo del estándar aceptable de funcionamiento del servicio público".
La juez admite en su sentencia, que es firme, la demanda de los familiares de Llorenç G., de 79 años, que murió el 8 de febrero de 2001 en el hospital de Manresa. Los médicos que atendieron al paciente indicaron la necesidad de que se le practicara una angiografía para confirmar el aneurisma que sufría y, posteriormente, una embolización -tratamiento para cerrar los vasos sanguíneos-. No se le pudieron practicar porque el hospital carecía de medios para ello. Además, recuerda el juez, la misma Administración admitió que se intentó trasladar al paciente en ambulancia al hospital Vall d'Hebron de Barcelona, pero que no fue posible por la "falta de camas" en este centro.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de abril de 2006