El sector de la fresa en Huelva está sufriendo una crisis debido a la bajada de precios en los mercados. Hace dos semanas, los productores estaban vendiendo el kilo a los distribuidores a 40 ó 50 céntimos, cuando el coste de producción ronda los 75 céntimos, según el sindicato COAG. Esta situación decidió a la asociación Freshuelva a pedir a los cultivadores, antes de Semana Santa, que retirasen el 25% de las plantas de cada explotación.
La retirada de parte de los cultivos fue recomendada por Freshuelva, que aglutina al 96% de los productores de Huelva, y la Unión de Pequeños Agricultores (UPA). Situaciones parecidas se han dado otros años, cuando coincide un momento óptimo de la producción con días festivos. A pesar de que los mercados siguen cerrados, el agricultor ha de recoger el fruto maduro, con lo que se almacena una producción que satura los mercados cuando éstos vuelven a abrir.
El presidente de Freshuelva, José Manuel Romero, valoró ayer positivamente la retirada del producto el Jueves y Viernes Santo, informa Europa Press. Romero matizó que "aún no se puede cuantificar esta retirada de una forma precisa", si bien remarcó que "de todas formas, y aunque la decisión no nos benefició, con el efecto que tuvo la llamada a retirar el producto de la comercialización esperamos que estos días los mercados se recuperen".
Por su parte, Eduardo Domínguez, responsable de inmigración de COAG, desconfía del resultado de la medida y se pregunta sobre las razones reales de la bajada de los precios. Una bajada que, recuerda, "no afecta en absoluto al bolsillo del consumidor", que sigue comprando el kilo de fresas a unos 2 ó 2,5 euros. Domínguez cree que con la destrucción de las plantas sólo se subirán los precios hasta el precio de coste, de 75 céntimos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de abril de 2006