Veo con satisfacción que Televisión Española, en un gesto que honra su papel público y social, ofrece una programación los martes con la que los telespectadores podrán siquiera acercarse a comprender a ese animal esquivo y escurridizo a todo entendimiento. Se refiere la televisión pública, como todo el mundo habrá adivinado ya, a esa extravagante minoría social, aun así merecedora de ser entendida, conocida por el nombre de "mujer". La publicidad nos informa de que la asociación de las series Mujeres desesperadas y Con dos tacones tiene por finalidad ofrecer al telespectador la posibilidad de "entender a las mujeres". La mayoría masculina adulta parece ser el perfil de la audiencia televisiva a la que TVE ofrece este generoso servicio los martes.
En línea con tan original y moderno discurso, propongo un esquema de parrilla igualmente respetuoso y considerado con otras minorías sociales a las que es conveniente, si no necesario, entender para discurrir por la vida con el consabido talante de tolerancia consonante con los tiempos. Dejo, pues, mi propuesta en el tablero por si a alguien interesa: dediquemos los lunes a los gays y lesbianas, los martes están ya cogidos para las mujeres, los miércoles para adolescentes, los jueves para los mayores de 65 y los viernes, que los sábados no hay que madrugar, para infantes y menores. Los sábados y domingos, no será necesario modificar la programación destinada a la mayoría, con lo que hay vale: mucho fútbol y mucho deporte. Si algún hombre alberga el deseo de ser comprendido, más vale que cambie de cadena. TVE no presta el servicio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de abril de 2006