No sé de dónde se saca el editorialista (El ecuador de ZP) que la patronal de los colegios religiosos "ha venido a dar a la postre el visto bueno" a la Ley de Educación (LOE). Porque no es cierto.
El pasado 7 de abril, FERE-CECA, Educación y Gestión y la Federación de Sindicatos FESIE hicieron pública una valoración de la ley en cuestión luego de su aprobación por el Congreso. Y hablan de una LOE que no es la ley de consenso que hubieran deseado; una norma que ha ido perdiendo apoyos parlamentarios; que no ha suscitado la complicidad de las comunidades educativas, lo que la convierte en una reforma "con pocas garantías de éxito".
"Lamentan" igualmente que las mejoras introducidas en el Senado no recibieran el respaldo del Congreso, y se quejan muy mucho de que una enmienda "negociada y comprometida por escrito" (la presencia en los Consejos Escolares de un representante del Ayuntamiento de turno) no haya finalmente prosperado. Reconocen los firmantes una serie de mejoras en relación con el proyecto inicial, pero terminan diciendo: "Hemos trabajado por una ley de consenso. Desgraciadamente, el final del trámite parlamentario no ha ido en esa dirección". ¿Significa todo ello que la patronal de los colegios concertados ha dado "el visto bueno" a la LOE? Contra la realidad de las cosas, no es lícito llevar el agua al molino que más interesa.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de abril de 2006