Un año más -y ya van muchos-, el fiscal Mena se lamentó de la escasez de medios. En la provincia de Barcelona hay 388 órganos jurisdicccionales (es decir, juzgados o tribunales) y sólo 207 fiscales. De ellos, entre 50 y 60 son sustitutos, según la época. En la ciudad de Barcelona las cifras son de 114 fiscales para 209 órganos.
"La situación en Barcelona y Girona es insostenible", dijo Mena. Lo peor, añadió, es que no hay perspectiva de mejora. Después de estudiar al detalle las nuevas plazas que serían imprescindibles, pidió 45 fiscales. "Nos van a dar 11", dijo. "No nos queda tiempo para estudiar los asuntos".
A la hora de fijar prioridades futuras, Mena fue especialmente incisivo con los conductores que provocan accidentes. Anunció que el Código Penal endurecerá el tratamiento que se da a estas personas, pero advirtió de que no será suficiente y dijo que "no se puede admitir" que quien provoca un accidente de tráfico por conducir ebrio o ir a gran velocidad no pague por lo que ha hecho. La solución está en las medidas penales alternativas impulsadas por la Generalitat, "la única Administración que es seria y rigurosa en España en esta cuestión", dijo. Pero hay un problema: la Administración sólo puede tratar 5.000 asuntos al año y sólo los relativos a cuestiones de tráfico suman 30.000. "Habrá que buscar nuevos recursos", dijo Mena.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de abril de 2006