La batalla entre moros y cristianos puso ayer punto final a las fiestas de Alcoi. Los festers dispararon durante la jornada algo más de 4.000 kilos de pólvora para escenificar la lucha que enfrentó a los dos bandos hace ocho siglos. La jornada transcurrió sin incidentes, salvo algunas quemaduras en el Alardo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de abril de 2006