"Después de dos décadas de experiencia, evaluada crítica y autocríticamente, mi conclusión es que la inversión socialmente más necesaria para evitar conflictos destructivos es la inversión ética. Eso es lo que quieren hacer los franciscanos y es a eso a lo que estoy dispuesto a dedicarme", declaró ayer Jonan Fernández en la presentación del nuevo Centro por la Paz de la Fundación Arantzazu Baketik, ubicado en el santuario de Arantzazu, que el ex coordinador de Elkarri va a dirigir.
El nuevo centro es un proyecto impulsado por los franciscanos para contribuir a la prevención de nuevos conflictos destructivos en la sociedad vasca, mediante "el diálogo, la reconciliación y la cultura de la paz". Su objetivo es divulgar el aprendizaje de la "superación ética de los conflictos"; esto es, difundir en la sociedad que, en el funcionamiento de cualquier conflicto, el respeto a la dignidad y la vida humana es un valor supremo.
La actividad del nuevo centro, que se inaugurará el próximo otoño, se desarrollará a través de estudios de investigación, charlas, cursillos, seminarios y conferencias. Todo ello orientado al mundo de la enseñanza, la universidad, la familia, los nuevos conflictos sociales e incluso la empresa.
El centro, que fue definido por el representante de la comunidad franciscana, Iñaki Beristain, como un lugar "abierto, plural, aconfesional, laico y autónomo", además de proponerse contribuir a la prevención de nuevos conflictos en el País Vasco, tratará de prestar ayuda a otras sociedades que padezcan enfrentamientos destructivos, así como "atender a conflictos olvidados y a los olvidados de los conflictos".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de abril de 2006