La Bolsa española hizo en la sesión de ayer un alarde de volatilidad, tras alcanzar el máximo anual para el Ibex 35 en los primeros minutos de la jornada y mostrar pérdidas poco antes del cierre, aunque al final acabó con un avance del 0,16%.
Los 11.975,50 puntos que alcanzó el principal indicador del mercado de valores español fueron, para algunos observadores, "simples fuegos artificiales", mientras que otros lo consideraron como una demostración de fuerza, una especie de cálculo de probabilidades, para el supuesto de que los resultados empresariales sigan la senda prevista y el petróleo confirme la corrección iniciada ayer.
Entre los datos económicos a tener en cuenta, en esta ocasión se contó con el índice IFO de confianza empresarial de Alemania para el mes de abril, que subió por encima de las expectativas y provocó un importante ajuste al alza en la rentabilidad de la deuda. El bono español a 10 años superaba el 4% en su rentabilidad anual, dejando al descubierto las expectativas de los operadores respecto de la evolución de los tipos de interés en la eurozona.
En Estados Unidos apenas hubo reacciones al aumento de la confianza de los consumidores en el mes de abril, pero el mercado del petróleo reaccionó positivamente al anuncio de suspensión del aprovisionamiento de las reservas estratégicas hasta el otoño, lo que se tradujo en un descenso inmediato de los precios que, muy posiblemente, será bien valorado en los mercados en los próximos días.
La contratación en el mercado continuo ascendió hasta los 3.792,31 millones de euros, con 2.833,70 millones en operaciones "abiertas" y 646,7 millones en operaciones de lavado de cupón con títulos del banco SCH.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de abril de 2006