En el número del lunes 24 de abril de su periódico aparecía un artículo de Enrique Gil Calvo, "El mal de Marbella", en el que habla del "mal de Madrid, si recordamos la compra de sus últimas elecciones autonómicas gracias al transfuguismo de dos diputados venales".
No creo que el señor Gil desconozca que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid, en el verano de 2003, dictó un auto en el que afirmó que no sólo no existían pruebas de que alguien hubiera comprado o intentado comprar a esos diputados, sino que ni siquiera había indicios.
Creo que habría sido útil para sus lectores que el señor Gil hubiera recordado en su artículo que el Partido Popular, desde el primer momento, sostuvo que sólo unas nuevas elecciones podían sacar a la Comunidad de Madrid del atolladero al que la había conducido la irresponsabilidad del Partido Socialista, y que, celebradas las elecciones en octubre, el Partido Popular las ganó limpiamente.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de abril de 2006