Los agentes de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) cada vez están menos interesados en ingresar en los Mossos d'Esquadra, asegura el Departamento de Interior.
Esta es la conclusión a la que ha llegado el departamento tras constatar que en la convocatoría para estos traspasos realizados este año apenas se han cubierto las expectativas minimas: 63 solicitudes para 237 plazas vacantes. Entre estos aspirantes 8 son actualmente guardias civiles y el resto, miembros del Cuerpo Nacional de Policía.
Igualmente, ocho plazas convocadas entre el CNP y la Guardia Civil para inspectores en la policía autonómica han recibido tan sólo diez solicitudes, una de las cuales ha sido desestimada por falta de la titulación pertinente.
El Departamento de Interior supone que una de las razones más poderosas que llevan a los agentes de la policía estatal a no interesarse en ingresar en la policía autonómica es que el nivel de salarios se ha ido equiparando en los últimos años y han desaparecido de esta manera las grandes diferencias de antaño.
El conocimiento de la lengua catalana no es una razón suficiente para frenar a los agentes de los cuerpos estatales, asegura Interior. Un portavoz del departamento indica que el nivel de lengua catalana requerido a los guardias civiles y los policías nacionales es muy básico. Tampoco hay muchas otras exigencias. Simplemente hay que aprender seis temas teóricos y seguir un cursillo de adaptación de un mes.
La falta de respuesta por parte de los agentes de la policía estatal a pasar a formar parte de la policía autonómica está planteando al Departamento de Interior el cierre de este tipo de convocatorias, que venía celebrándose periódicamente, aseguró un portavoz a la agencia Efe.
Los Mossos d'Esquadra cuentan con algunos mandos importantes provenientes de las policías estatales. Entre ellos destaca el intendente Antonio Blanco, subjefe de los servicios centrales de Barcelona, que fue policía nacional, y el inspector Antoni Verger, responsable en Figueres que antes estuvo en la Guardia Civil.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de mayo de 2006