La consejera de Salud, Marina Geli, no está dispuesta a tirar la toalla. Después del fracaso de dos largos días de negociaciones con Metges de Catalunya, Geli ofreció ayer de nuevo diálogo al sindicato y se mostró confiada en que el acuerdo es posible sin la necesidad de un laudo del Departamento de Trabajo. Convencida de que con sus propuestas para mejorar las condiciones de los médicos, el Departamento de Salud "ha cumplido con creces y ha hecho los deberes", la consejera se muestra desconcertada por la radicalidad del colectivo, que está llevando a cabo una de las mayores movilizaciones en el sector sanitario en los últimos 25 años.
P. Las negociaciones entre Metges de Catalunya y Salud se rompieron en la noche del miércoles cuando se estaba acariciando el acuerdo. ¿Qué sucedió? ¿Se ha entrado en un callejón sin salida?
R. No damos el diálogo por acabado y trabajaremos para que no haya nuevos paros. Sinceramente, se me escapan las razones por las que en estos momentos siguen en pie nuevas convocatorias de huelga. En Salud hemos hecho la propuesta más ambiciosa que jamás se ha
ofrecido para mejorar las condiciones de los médicos. Hemos hecho los deberes y no estamos solos.
P. Los médicos reprochan que Salud no les concreta sus propuestas ni se las da por escrito.
R. Esto no es cierto. Nuestra oferta ha sido concretada. El sindicato está dificultando el acuerdo porque añade nuevas demandas a medida que avanza la negociación.
P. ¿Piensa que tras la postura del sindicato puede haber una instrumentalización política?
R. Después de ver que alcaldes de CiU han firmado un manifiesto contra la huelga sin que se lo hayamos pedido, no quiero pensar que hay una politización por parte de CiU ni del PP. Se ha dicho que algún sector quiere extender las movilizaciones al resto del país a través de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos, que ha apoyado las huelgas de Cataluña. Yo misma le pregunté al secretario general de Metges de Cataluña si existía esta pretensión y me lo negó.
P. A pesar de que están surgiendo voces contrarias a la huelga, como la de los colegios de médicos, lo cierto es que el sindicato sigue logrando un seguimiento destacable en sus paros.
R. El seguimiento ha sido considerable, pero ha ido decreciendo. Mientras alguien convoque, creo que siempre habrá quien responda porque existe un malestar crónico entre los médicos. Nunca lo he negado, al contrario. Estamos intentando reconducir un malestar que viene de lejos, pero en dos años no podemos arreglar cosas en las que llevábamos mucho retraso, en gran parte por la falta de planificación de los gobiernos de CiU.
P. ¿Cuántos días más de huelga puede soportar el sistema?
R. El problema es que entre todos estamos añadiendo presión a un sistema ya saturado, y cada día de huelga la situación empeora. Mi primera preocupación ahora son los ciudadanos afectados por estos siete días de paro. Nos hemos comprometido a reprogramarles su visita o intervención antes del 31 de julio y para ello estamos elaborando un plan para subsanar el agravio que les hemos ocasionado.
P. ¿Este plan incluye recurrir al sector privado?
R. Analizaremos primero qué capacidad tienen los centros públicos para incrementar la actividad y, si es necesario, compraremos servicios adicionales al sector privado. Quiero destacar que las operaciones que tienen tiempo de garantía no se han visto afectadas por estos dos últimos días de huelga, ya que pedimos que se ampliaran los servicios mínimos para que se siguieran realizando a pesar de los paros.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006