Un simulacro de incendio causó ayer alarma entre los ciudadanos que se encontraban en la plaza del Ayuntamiento aproximadamente a las nueve de la mañana. Un humo espeso salía de una ventana situada en el segundo piso de la fachada principal del edificio consistorial. El susto se convirtió pronto en un espectáculo. Alrededor de 14 bomberos participaron en el simulacro que duró poco menos de dos horas. Unas 300 personas se encontraban en el edificio. El ejercicio incluyó la evacuación y la extinción de los botes de fumigar que produjeron el humo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006