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El BCE prepara una subida de tipos para su consejo de junio en Madrid

El Banco Central Europeo (BCE)se reserva su próximo movimiento de los tipos de interés para el mes que viene, cuando su consejo de Gobierno se reúna en Madrid. Así lo dio a entender ayer su presidente, Jean-Claude Trichet, en la rueda de prensa que siguió a la reunión de mayo en Fráncfort, confirmando los pronósticos de los economistas.

"El consejo de Gobierno ejercerá una fuerte vigilancia para asegurarse de que los riesgos sobre la estabilidad de precios a medio plazo no se materialicen", declaró Trichet. Los expertos en política monetaria y la prensa especializada interpretan -y no suelen equivocarse- que el uso del término "vigilancia" augura un cambio de tipos para el próximo mes, más aún si la "vigilancia" es "fuerte".

Por esta vez, en la reunión de ayer los tipos de interés quedaron inalterados en el 2,5%, después de sendas alzas de un cuarto de punto en diciembre y marzo que también fueron anunciadas previamente de esta manera. Trichet llamó, además, la atención sobre el hecho de que el reciente ascenso del precio del petróleo y la recuperación económica, que va tomando ritmo en la zona euro, incrementan las amenazas a la estabilidad de precios.

Por si quedaba alguna duda, a la pregunta de una periodista ("¿Le hemos entendido bien? ¿Deberíamos ir comprando billete para Madrid porque allí va a ocurrir algo?"), Trichet respondió: "A mí me parece que ustedes siempre me han entendido bien".

A pesar de las claras señales, el presidente de la máxima autoridad monetaria europea volvió a pronunciar la frase que repite mes a mes en las ruedas de prensa: "No tenemos ninguna decisión predeterminada ni nos comprometemos a nada".

Tres movimientos

Los analistas que observan la política monetaria del BCE esperan para este año otros tres movimientos de tipos de un cuarto de punto cada uno, de los cuales el primero parece que se producirá en junio. Así, los tipos de interés en la zona euro terminarían el año en un 3,25%.

Con la inflación en el 2,4% en abril, después del 2,2% en marzo y 2,3% en febrero, el BCE espera que ésta se mantenga por encima del 2% a corto plazo. Trichet señaló como el peligro más importante para la inflación la posibilidad de que los altos precios del petróleo de los meses pasados den lugar a efectos secundarios y se trasladen a los demás precios al consumo.

El BCE, dijo, no puede reaccionar cuando este efecto sea visible sino que tiene que actuar anticipándose a él. "En este momento no veo efectos secundarios, pero tenemos que mantenernos muy alerta", explicó.

El presidente del banco advirtió del riesgo de la gran liquidez existente en la zona euro y del incremento, que ya alcanza los dos dígitos, de los créditos concedidos al sector privado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006