Los dirigentes de la ilegalizada Batasuna vienen repitiendo en las últimas semanas que, tras la declaración el pasado 22 de marzo del alto el fuego permanente de ETA, "no hay excusas" para que se constituya inmediatamente la mesa de partidos para abordar los aspectos políticos del llamado "conflicto" vasco. Ayer lo volvió a subrayar su portavoz, Arnaldo Otegi, quien urgió a trabajar en esa mesa este mismo verano, argumentando que la situación creada tras el parón terrorista no entiende de vacaciones.
Otegi volvió a hablar en singular al referirse a la mesa de partidos, porque sostiene que no hay tres conflictos distintos (en el País Vasco, Navarra y País vascofrancés) sino uno sólo. "Debe haber un solo acuerdo que dé salida al conflicto político", dijo.
Pero hubo una idea novedosa en el discurso de ayer del dirigente independentista. Otegi se quejó en una entrevista en Radio Euskadi de que Batasuna está maniatada en su actividad política por la ilegalización. Por eso instó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a que plantee alguna alternativa para resolver esa situación, porque si no, adujo, no hay proceso democrático y de paz.
"No se puede construir un proceso en el que hay una de las partes (...) que tiene absolutamente limitado su margen de actividad política", señaló en alusión a su partido, situado fuera de la legalidad por el Tribunal Supremo en marzo de 2003. Los dirigentes independentistas trasladan estos días la idea de que, en la práctica, son ellos los únicos que están poniendo toda "la carne en el asador", los que mueven ficha y los que siguen aguantando la "persecución" policial y judicial. Lo decía gráficamente el fin de semana pasado a este periódico el dirigente navarro Pernando Barrena, al asegurar que la izquierda abertzale, en esta coyuntura, estaba teniendo "más paciencia que el santo Job".
"Engendro antijurídico"
Otegi subrayó que la Ley de Partidos es "un engendro antidemocrático y antijurídico" y declaró que el "problema de la ilegalización de Batasuna es un problema democrático que afecta al proceso".
En su demanda de poner ya en marcha la mesa de partidos, relativizó la importancia que tiene para ello la comparecencia de Zapatero en el Congreso, en la que solicitará el visto bueno para las conversaciones del Gobierno con ETA. "Lo del presidente del Gobierno puede ser importante, pero el foco del proceso está en Euskal Herria, depende del compromiso de los partidos de este país", que sin más demora, insistió, "deberían cerrar un acuerdo para la mesa".
Hasta ahora, sólo existen contactos exploratorios, más o menos discretos, entre las fuerzas políticas vascas, como la celebrada el miércoles entre dirigentes del PNV y de Aralar.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006