El secretario general del PSE-EE, Patxi López, se mostró ayer partidario de flexibilizar la política penitenciaria cuando se verifique la veracidad del anuncio del alto el fuego permanente realizado por ETA y el Gobierno y la banda puedan abrir un diálogo. López manifestó que está a favor de que los jueces sean "flexibles" en la aplicación de las leyes si eso ayuda a conseguir la paz, aunque destacó la necesidad de ira "paso a paso".
El líder de los socialistas vascos, que participó en un desayuno informativo en Madrid, afirmó que "ojalá" Batasuna haga el recorrido hacia la democracia para las elecciones municipales del próximo año, y recordó a la formación que si quiere tener representación política deberá adaptarse a la legalidad.
López negó que existan acuerdos con el mundo abertzale para posibles pactos en Navarra si los resultados electorales lo permiten, y aseguró que "no hay posibilidad de ningún tipo de pacto con este mundo ni ahora ni en un futuro cercano, porque nos separan abismos". También se mostró convencido de que no va a haber concesiones políticas a la banda terrorista. "No hay precio político por la paz y no puede haber premio por dejar de matar", dijo, aunque precisó que otra cosa es que, tras el logro de la paz, en Euskadi se abra un nuevo escenario político.
El secretario general del PSE aprovechó el encuentro para arremeter contra el lehendakari, Juan José Ibarretxe, a quien criticó por su Plan de paz y convivencia, por entender que es un "cajón de sastre" en el que mezcla lo "inmezclable". También le acusó de intentar lograr "objetivos particulares" aprovechando el proceso de paz.
A la pregunta de si el PSE aceptaría la supresión de la disposición constitucional sobre la incorporación de Navarra al País Vasco, aseguró que le parece muy bien como está, "porque da la palabra a los navarros", y advirtió sobre aquellos "que quieren sustituir la voluntad de los navarros por la voluntad del PP o UPN".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006