Sin restar un ápice de gravedad a la situación que vive ERC, la dirección del PSOE apuesta por mantener a los republicanos como uno de sus socios preferentes en Madrid. Pase lo que pase en Cataluña, los socialistas consideran más que probable que la política de alianzas que sostiene al Gobierno de la nación no variará. Así lo dio ayer a entender el portavoz parlamentario del PSOE, Diego López Garrido, en un encuentro informativo, junto al nuevo secretario general del grupo, Julio Villarrubia. "ERC votó el discurso de investidura del presidente del Gobierno y ese programa sigue vigente", señaló López Garrido.
Pero no es sólo un deseo sino que la creencia de que en Madrid no cambiarán las cosas se basa en las primeras conversaciones habidas ya entre López Garrido y el portavoz parlamentario de ERC, Joan Puigcercós. Fuentes socialistas estiman que de las reuniones que hoy y mañana tendrán los republicanos pueden derivarse unas consecuencias graves para la estabilidad de la dirección de ERC. A los ojos del PSOE, esa dirección ya está desautorizada por sus bases. Aun así, los interlocutores consultados no prevén que de la crisis de ERC se derive necesariamente la extinción del Gobierno de Cataluña y la celebración de elecciones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006