La Guardia Civil mantendrá su actual "encuadre institucional", es decir, que seguirá teniendo "naturaleza militar", aunque se introducirán reformas para mejorar la calidad de vida, el salario, el régimen disciplinario y las infraestructuras. Los ministros de Defensa, Juan Antonio Alonso, y del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, subrayaron ayer que "nada esencial" va a cambiar en el instituto armado con el nuevo director general de la Guardia Civil, el balear Joan Mesquida, quien ayer tomó posesión de su cargo.
La toma de posesión de Mesquida tuvo dos actos. El primero en el Ministerio del Interior, donde también se hizo cargo de su puesto María Ángeles González García, nueva secretaria general técnica de Interior, procedente, como casi toda la plana mayor de Rubalcaba, de Defensa. La segunda parte fue el acto solemne en el patio de armas de la Dirección General de la Guardia Civil, ante tropa y banda de música. Mesquida subrayó que ser guardia civil es "interiorizar los valores, que no las servidumbres, de la cartilla de guardia para proteger mejor a los ciudadanos". El nuevo director, ante los dos ministros y su antecesor, el teniente general Carlos Gómez Arruche, destacó que quienes entran en el instituto armado "eligen libremente una profesión, para adquirir, como militares, un compromiso que llega a la entrega de la propia vida".
Mesquida marcó cuáles van a ser sus prioridades: "La mejora de la vida de los guardias civiles, la progresiva equiparación salarial con otros cuerpos, la reforma disciplinaria, la elaboración del estatuto del guardia, que regule sus derechos y deberes, el plan de infraestructuras y el incremento de la capacidad internacional de la Guardia Civil".
Verdadera cooperación
Tras él tomó la palabra Rubalcaba, quien subrayó que con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se han sentado "las bases de una verdadera cultura de la cooperación policial en España". El titular de Interior insistió en que la gestión de Mesquida estará enmarcada en "la continuidad, marcada por la historia de la Guardia Civil y por el aprecio del Gobierno por el satisfactorio cumplimiento de sus misiones. Nada esencial cambia con este relevo: la Guardia Civil seguirá haciendo sus misiones en el mismo esquema de inserción institucional".
Alonso, por su lado, declaró que el instituto armado "va a seguir siendo de naturaleza militar", aunque sin perjuicio de ello el Gobierno prepara una reforma de su régimen disciplinario para adecuarlo "a las funciones de naturaleza policial" que acometen sus agentes. Prometió, asimismo, el desarrollo de un estatuto de derechos y deberes que dote a los guardias de un "marco legítimo" para plantear sus reivindicaciones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006