La jornada de puertas abiertas en el Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros número 12 San Genis, en Monzalbarba (Zaragoza), acabó ayer en tragedia. El accidente de un Vehículo de Combate de Zapadores (VCZ), que volcó mientras realizaba una exhibición, costó la vida al soldado Jesús Moreno Campos, de 19 años, y heridas a otros dos soldados y a 11 alumnos de entre 14 y 15 años, pertenecientes a la Fundación San Valero de Zaragoza.
El Departamento de Salud del Gobierno de Aragón informó ayer por la tarde de que dos de los 11 escolares heridos habían sido dados de alta, y nueve seguían ingresados en centros hospitalarios de la capital aragonesa.
El caso peor es el de una adolescente de 14 años que permanecía anoche en la Unidad de Cuidados Intensivos con fractura de cadera y pronóstico muy grave, pues resultó atrapada entre una rueda y el guardabarros del vehículo.
El accidente se produjo sobre las once y media de la mañana, cuando el VCZ (como se denomina la especialidad para ingenieros del Blindado Medio sobre Ruedas o BMR) hizo un giro brusco y volcó atrapando a varios de los viajeros, tres soldados y 11 escolares de tercer curso de ESO de entre 14 y 15 años.
El Ejército de Tierra ha abierto una investigación interna para aclarar lo ocurrido. "Íbamos agarrados a unas vallitas que tenía el coche, no había muchos baches. Sólo en una rampa. No sé por qué volcó. Debía estar haciendo trompos", explicó una de las adolescentes implicadas en el accidente.
El soldado Jesús Moreno Campos, de 19 años, murió aplastado. Natural de Zaragoza y residente en el barrio de Miralbueno, en la misma ciudad, ingresó en marzo de 2005 en el Ejército y llevaba desde junio destinado en el cuartel de Monzalbarba. El conductor del VCZ no sufrió lesiones de importancia, pero requirió asistencia psicológica, según fuentes del Ministerio de Defensa. Igual que otro soldado, que resultó herido, fue trasladado al hospital militar.
El paseo en el vehículo siniestrado formaba parte de una jornada de puertas abiertas en la que participaron más de 300 alumnos de cinco centros de la capital aragonesa, incluida la Fundación San Valero, a la que pertenecían los heridos. Los Bomberos de Zaragoza recibieron cuando pasaban tres minutos del mediodía una llamada del 112 avisando de un vuelco en el cuartel de Pontoneros. Pocos minutos después, llegaron al lugar del siniestro con una grúa, que finalmente no fue necesaria, tres ambulancias y seis vehículos de los servicios de emergencia del Gobierno aragonés.
A las dos de la tarde, terminaban las tareas de rescate, mientras los heridos eran enviados al Hospital Miguel Servet y el Clínico Universitario. Los ingresados fueron seis chicas y cinco chicos.
Dos de los hospitalizados en el Miguel Servet fueron dados de alta por la tarde, y otros seis seguían ingresados con traumatismos y heridas inciso contusas graves. En el Clínico Universitario permanecían otros tres jóvenes (dos chicos y una chica) con fracturas y policontusiones.
La tarde fue un reguero de visitas de alumnos y familiares a los hospitales. "El susto fue tremendo", explicó Carlos Royo, secretario de la Fundación San Valero, "sabíamos que había un fallecido, que había heridos y no sabíamos su gravedad, la prioridad era avisar a los padres y contrastar datos. Ahora sabemos que hay alumnos graves, sobre todo una chica."
Entre otros, visitaron a los heridos el jefe del Estado Mayor del Ejército, Carlos Villar; el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias; el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch; el delegado del Gobierno, Javier Fernández; y la consejera de Salud aragonesa, Luisa María Noeno.
Alonso ordena investigar
El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, llegó a Zaragoza a última hora de la tarde y, tras visitar a los heridos y hablar con los padres del soldado fallecido, anunció que había ordenado una investigación para aclarar lo ocurrido. También aseguró que había dado instrucciones al Jefe del Estado Mayor del Ejército para que se extremen las medidas de precaución en las visitas de escolares a los centros militares.
Fuentes de Defensa indicaron que cada año se celebran unas 130 jornadas de puertas abiertas en unidades militares de toda España, de las que más de la mitad corresponden al Ejército de Tierra, sin que en los últimos años se haya producido ningún accidente.
En Zaragoza las visitas al cuartel de Monzalbarba no son algo extraño, porque dicho regimiento tiene un fuerte arraigo.
Sus ingenieros y zapadores han ayudado en momentos críticos de Zaragoza, como inundaciones o catástrofes. El pasado verano tendieron un puente para sustituir al de Mores, que se había hundido; y ahora realizan sondeos para la Exposición de 2008.
Por eso, la ciudad estaba ayer doblemente consternada.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006