La petrolera hispano-argentina remitió el pasado martes una carta al presidente de la compañía estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Jorge Alvarado, en la que solicita que se aclaren y concreten los términos necesarios para interpretar adecuadamente el decreto de nacionalización aprobado por el Gobierno de Evo Morales el 1 de mayo. Según Repsol YPF, en la misiva, dirigida con copia al ministro de Hidrocarburos boliviano, Andrés Soliz Rada, la compañía "manifiesta su voluntad de colaborar con el Gobierno, sin que ello suponga que renuncia a la defensa de sus derechos".
El texto de la carta señala que "Repsol YPF y sus subsidiarias manifiestan estar a disposición de las autoridades de Bolivia para cumplir con las obligaciones impuestas por parte de Bolivia en el decreto". No obstante, piden que se indique la forma en que deberá instrumentarse la entrega de "toda la producción de hidrocarburos" a YPFB, tal y como se exige en el decreto.
La compañía se reserva expresamente "todos sus derechos y acciones" respecto a las medidas del Gobierno boliviano, como las previstas en el Acuerdo para la Promoción Recíproca de Inversiones entre el Reino de España y la República de Bolivia, en vigor desde julio de 2002. Repsol YPF deja claro que "cualquier colaboración" con las autoridades bolivianas no deberá ser interpretada "como una renuncia de derechos". Repsol YPF insistió en que su carta no suponía un "acatamiento" del decreto, tal y como había declarado el ministro de Planificación de Bolivia, Carlos Villegas
Por otra parte, ayer, el secretario de Estado de Turismo y Comercio, Pedro Mejía, se reunió en Madrid con representantes de más de una decena de empresas españolas con presencia en Bolivia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006