Ya lo había previsto. Esperaba una reacción similar. La nacionalización de los hidrocarburos por parte de Bolivia ha hecho perder las palabras corteses... y respetuosas. Hablan ustedes de "malas formas de Evo", con argumentos que no voy a discutir. Simplemente anoto que se olvidan de las reacciones de la Unión Europea, que lamenta que Bolivia "no haya consultado" con la UE. ¡Magnífico! Nos recuerdan a todos que hay categorías. Éstas son buenas formas.
Estas declaraciones lamentables, incluidas las del Gobierno español, tienen al menos un rasgo positivo: abrir los ojos a algunas personas. Conozco a más de una que pensaba seriamente votar al PSOE próximamente, que ya ha visto claro. ¿Pero no eran de otra manera? Ingenuos..., pero se sienten una vez más decepcionados.
En estos casos me pregunto: ¿pero para qué se hacen las elecciones? Si sólo se puede hacer una política... La afirmación de que "la soberanía reside en el pueblo" es una mentira piadosa para los pobres ingenuos.
Por cierto, el otro día la falta de reflexión que genera la teología neoliberal tomó la forma de anticomunismo primario. El inaceptable sistema soviético podrá ser lo que se quiera, pero no "la dictadura más larga de la historia", como decían en un editorial (26 de abril). De verdad, tan escaso rigor es revelador.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006