La consejera de Transportes, Nuria López de Guereñu, reconoció ayer que será "muy difícil" que el trazado de la Y ferroviaria, cuyas obras comenzarán a finales de mes en Álava, esté operativo en 2010, plazo fijado por la UE para poner en servicio el tren de alta velocidad. Insistió en que la fase de debate "ha terminado", por lo que sólo se admitirán mejoras paisajísticas y ambientales "durante la ejecución".
La Y férrea, considerada una red estratégica por las autoridades comunitarias desde 1994, no estará culminada en 2010, aunque la consejera de Transportes garantizó que los gobiernos central y vasco tratarán de que su puesta en servicio se retrase lo menos posible. "Este proyecto ha sufrido muchos retrasos, pero en ningún caso se pueden atribuir al Gobierno vasco", sostuvo López de Guereñu en San Sebastián.
Durante la presentación de los detalles técnicos de esta infraestructura, la consejera explicó que de los 172 kilómetros de trazado, 104,3 discurrirán a través de 80 túneles y otros 17 kilómetros sobre 71 viaductos. Se calcula que la emplearán 11.655 personas cada día, lo que reducirá el uso de los vehículos particulares, según López de Guereñu. Circularán a diario 31 trenes de mercancías.
El Gobierno vasco, que ejecutará los 94 kilómetros del corredor guipuzcoano tras el acuerdo cerrado la semana pasada con el Ministerio de Fomento, confía en iniciar las obras entre Ordizia e Itsasondo antes de acabar este año. La titular de Transportes insistió en una reunión con periodistas en que el proyecto ya no tiene vuelta atrás porque "no es la fase del debate, sino de la ejecución de las obras sin más demora". Precisó, sin embargo, que se aceptará introducir modificaciones en la red durante su construcción, siempre que supongan mejoras paisajísticas y medioambientales, puesto que el trazado se encuentra definido y es inamovible, afirmó López de Guereñu.
Entrada en San Sebastián
Respecto a la conexión de la Y vasca con la red navarra de velocidad alta, reconoció que existen conversaciones con el Ejecutivo foral para determinar en qué punto debe realizarse el enlace. López de Guereñu afirmó que las características del terreno hacen más lógico unir ambas infraestructuras en la zona de Ordizia, mediante un ramal que cruce por la mitad los parques naturales de Aralar y Aizkorri.
López de Guereñu subrayó además que la ejecución de la entrada de la Y en San Sebastián "siempre ha estado entre las previsiones", aunque matizó que aún queda por determinar si llegará hasta la futura estación intermodal de Riberas de Loiola o hasta la actual de Atocha, como planteó la semana pasada el alcalde donostiarra, Odón Elorza. En todo caso, insistió en que la solución técnica del ramal entre Astigarraga y la capital guipuzcoana se adoptará desde el "consenso" en la comisión interinstitucional que se constituirá próximamente.
Al regidor donostiarra le recordó que "ahora sobran las iniciativas unilaterales e intempestivas". Elorza presumió de haber facilitado un acuerdo con el director general de la agencia de infraestructuras ferroviarias, según el cual, el tren de alta velocidad iba a llegar hasta Atocha como una estación término para las líneas que unirán San Sebastián con Madrid, Bilbao y Barcelona.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006