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Una cátedra universitaria estudiará el exilio español en Latinoamérica

A partir del próximo curso académico 2006-2007, un grupo de expertos estudiarán la repercusión en el marco educativo que tuvo para Latinoamérica la presencia de los numerosos intelectuales que abandonaron España durante la Guerra Civil. Este fenómeno, muy apreciado en México y escasamente conocido en España, fue posible gracias a la llegada de rectores y catedráticos de alto nivel, obligados a exiliarse por la contienda.

Para hacer posible ese estudio y el reconocimiento a la labor educadora e investigadora de los españoles, se ha creado una Cátedra del Exilio, cuya constitución fue firmada ayer, jueves, en Valladolid entre la Universidad Autónoma de México, la de Alcalá de Henares, la madrileña Carlos III, la Fundación Pablo Iglesias y el Banco de Santander, que es el principal patrocinador de este proyecto educativo y cultural. En el acto de la firma intervinieron el rector mexicano Juan Ramón de la Fuente, los españoles Virgilio Zapatero y Gregorio Peces-Barba; y Alfonso Guerra y Emilio Botín, presidentes de la citada fundación y de la entidad bancaria, respectivamente.

El objetivo de la cátedra es "facilitar el intercambio académico entre investigadores de reconocido prestigio internacional de España y México", que trabajan actualmente en el estudio de la herencia intelectual y académica de nuestros compatriotas que "exiliados de España, enriquecieron el mundo universitario iberoamericano con su docencia y actividades" a lo largo de varias décadas del siglo XX. Las actividades programadas comenzarán el próximo curso, a caballo entre Madrid y México, y abarcarán cursos, conferencias, exposiciones y nuevos proyectos de investigación.

Un colaborador importante en la creación y desarrollo de esta Cátedra del Exilio, es el Banco Santander, que ya patrocina otras similares en colaboración con distintas instituciones académicas, dentro de su Programa Universidades, creado en 1996 para "vertebrar" un Plan de Responsabilidad Social, que le permite "mantener una alianza estable con el mundo universitario".

Algunos de los proyectos más importantes acogidos a este Programa son las cátedras de la Memoria Histórica y sobre la Transición, creadas en colaboración con las universidades Complutense y Europea de Madrid. Según los datos proporcionados por el propio banco, la entidad financiera destinó el pasado año 66 millones de euros al patrocinio de proyectos académicos y de investigación en España, Portugal y América Latina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de mayo de 2006