El litigio sobre las obras de arte sacro de la diócesis de Lleida reclamadas por la de Barbastro-Monzón desde la redefinición de sus límites territoriales ha dado un nuevo giro. El Parlamento catalán aprobó el viernes por unanimidad una moción que obliga al Gobierno de la Generalitat a conservar en el Museo Diocesano y Comarcal de Lleida la colección, a mantener su unidad en el Catálogo del Patrimonio Cultural catalán y a posponer su "gestión consensuada" en varias sedes museísticas en Cataluña y Aragón hasta que se defina por vía judicial la propiedad de las 113 piezas.
La moción presentada por el diputado de CiU Josep Pont había sido previamente negociada por diputados leridanos de todos los grupos. Fue defendida también por el republicano Carmel Mòdol y el socialista Francesc Boya.
El acuerdo del Parlamento catalán fue recibido con sorpresa y disgusto por el Gobierno aragonés. Su viceconsejero de Cultura, Juanjo Vázquez, llamó ayer a todos los partidos aragoneses con representación en las Cortes a mostrar la misma unanimidad que los catalanes para pedir la devolución de los bienes, informa Concha Monserrat.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de mayo de 2006